Recibir una notificación de que te están demandando por una deuda genera, naturalmente, preocupación. Sin embargo, ignorar el proceso suele ser la peor decisión posible.
Un caso práctico
Martín dejó de pagar una tarjeta de crédito hace un tiempo y ahora recibió una notificación judicial de un juicio ejecutivo en su contra. No sabe si conviene responder, ignorarlo, o intentar arreglar directamente con el banco.
¿Por qué no conviene ignorar la demanda?
En un juicio ejecutivo, si no se contesta ni se opone ninguna defensa en el plazo correspondiente, el proceso avanza igual y puede terminar en el embargo de bienes o de haberes. Presentarse a tiempo, aunque sea para negociar, siempre da más margen de maniobra que dejar que el proceso siga su curso sin respuesta.
¿Qué opciones existen?
- Revisar si existen defensas válidas para oponer frente al reclamo (por ejemplo, errores en el monto o en la notificación).
- Evaluar una propuesta de pago en cuotas o de refinanciación de la deuda.
- Actuar dentro de los plazos procesales, que suelen ser breves en este tipo de juicios.
Cuanto antes se consulte frente a una demanda de este tipo, más opciones reales hay de resolverla en buenos términos.
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