Cuando fallece una persona casada y con hijos, una de las dudas más frecuentes es cómo se reparte la herencia entre el cónyuge que sobrevive y los hijos. La respuesta depende, en gran parte, del tipo de bien de que se trate.

Un caso práctico

Al fallecer Roberto, quedan su esposa y dos hijos de un matrimonio anterior. Entre los bienes hay una propiedad comprada durante el matrimonio y otra que Roberto ya tenía antes de casarse. La familia no sabe cómo se distribuyen ambos bienes.

¿Qué dice la ley?

La distribución varía según se trate de bienes gananciales (adquiridos durante el matrimonio) o bienes propios (que la persona ya tenía antes de casarse, o que recibió por herencia o donación). En términos generales, el cónyuge sobreviviente y los hijos concurren juntos a la herencia, pero la proporción que le corresponde a cada uno puede diferir según el tipo de bien.

Clave: no es lo mismo repartir un bien ganancial que un bien propio del fallecido; conviene identificar correctamente cada categoría antes de avanzar con la sucesión.

¿Cómo saber si tu caso aplica?

Las sucesiones con bienes de distinto origen suelen generar dudas y, a veces, conflictos entre herederos. Un análisis profesional ordenado desde el inicio evita malentendidos.

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