No es raro que, dentro de una familia, uno de los hijos construya su vivienda en un terreno que legalmente pertenece a sus padres. El problema aparece cuando, tiempo después, ese terreno pasa a formar parte de una sucesión.
Un caso práctico
Con el permiso de sus padres, Diego construyó su casa en un terreno que era propiedad de ellos, pero nunca formalizó la cesión ni la escritura a su nombre. Al fallecer sus padres, sus hermanos también son herederos de ese mismo terreno.
¿Qué dice la ley?
Sin una escritura o cesión formal de por medio, el terreno y lo construido sobre él integran, en principio, la masa hereditaria a repartir entre todos los herederos. Esto no significa necesariamente que Diego deba perder lo construido: existen mecanismos para reconocer y compensar el valor de esa construcción dentro de la partición.
¿Cómo saber si tu caso aplica?
- Reuní toda la prueba disponible sobre la autorización para construir y los gastos afrontados.
- Identificá si existe alguna documentación, aunque sea informal, sobre el terreno.
- Consultá antes de que avance la sucesión, para evaluar las alternativas de compensación disponibles.
Este tipo de situaciones combina afecto familiar con cuestiones patrimoniales complejas. Un buen asesoramiento ayuda a resolver el conflicto protegiendo lo construido.
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