Cuando un niño, niña o adolescente no puede permanecer con sus padres, la ley prevé mecanismos para que quede al cuidado de otro familiar. La guarda a un tío o tía es una de las alternativas posibles, pero tiene condiciones específicas.

Un caso práctico

Los padres de un menor atraviesan una situación que les impide temporalmente hacerse cargo de su cuidado. Su tía, con quien el niño tiene un vínculo cercano, se pregunta si puede solicitar la guarda.

¿Qué dice la ley?

La guarda a un pariente es considerada una medida excepcional: no reemplaza a los padres ni implica la pérdida de la patria potestad, sino que organiza el cuidado cotidiano del niño, niña o adolescente mientras dura la situación que impide que permanezca con ellos. Por tratarse de una medida excepcional, su otorgamiento y alcance quedan sujetos a la evaluación judicial de cada caso particular.

Tené en cuenta: la guarda es, en principio, temporal y revisable. Su objetivo es proteger al niño, niña o adolescente, no desplazar a los padres.

¿Cómo saber si tu caso aplica?

Estas situaciones suelen ser sensibles y urgentes. Contar con asesoramiento legal desde el principio ayuda a proteger de la mejor manera al niño, niña o adolescente involucrado.

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