¿Por qué pasa esto?

Antes de escriturar, el escribano pide un certificado de deuda de expensas al consorcio. Si la unidad tiene deuda, esto puede trabar o directamente frenar el cierre de la operación.

¿Quién responde por esa deuda?

Como regla general, las expensas devengadas hasta el momento de la escritura son responsabilidad del vendedor.

Ojo: si no se salda antes de escriturar, el comprador puede terminar heredando el problema, porque la deuda sigue "pegada" a la unidad (es una obligación propter rem, es decir, que sigue al inmueble, no solo a la persona).

¿Qué conviene hacer?

¿Estás atravesando una situación similar?

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