Aunque parezca increíble, en algunos casos la respuesta es sí.
La situación
Le prestás tu bicicleta a un familiar. Ese familiar, sin ser el dueño, se la vende a otra persona. El comprador no sabe nada de esto, actúa de buena fe y paga por ella.
¿Qué dice la ley?
En estos casos, la ley protege al comprador. Aunque no parezca justo, puede quedarse con la bicicleta y rechazar cualquier reclamo del dueño original, porque la bicicleta no fue robada ni perdida, sino prestada.
Ojo: el dueño puede reclamar daños y perjuicios, pero solo al familiar que la vendió.
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